Las Urgencias del Hospital General Universitario de Albacete atraviesan uno de sus momentos más críticos. Sindicatos sanitarios alertan de un colapso estructural, sostenido en el tiempo, con una presión asistencial que supera los 427 pacientes diarios y esperas prolongadas para acceder a una cama de hospitalización.
La situación, lejos de ser puntual, revela fallos profundos en la organización del sistema.
A retener
- Más de 7.600 pacientes atendidos en solo 18 días de enero, con picos de saturación continuos.
- Pacientes críticos esperando más de 24 horas sin cama, atendidos en espacios no adecuados.
- Choque frontal entre sindicatos y administración sobre la gravedad real del problema.
Una presión asistencial inédita en las urgencias de Albacete
Según los datos difundidos por organizaciones sindicales, entre el 1 y el 18 de enero se atendieron 7.694 pacientes, una cifra que consolida una media diaria superior a 427. Según El Español, esta carga asistencial ha desbordado la capacidad real del servicio, generando largas esperas y bloqueos internos.
He cubierto situaciones similares en otros hospitales regionales y el patrón se repite : cuando la media diaria se mantiene tan alta, la saturación deja de ser coyuntural y pasa a ser sistémica.
Pacientes críticos sin camas y espacios improvisados
El problema más grave señalado por Satse y CSIF es la falta de camas de hospitalización. Según En Castilla-La Mancha, algunos pacientes permanecen más de 24 horas en Urgencias, bajo la responsabilidad de un personal ya exhausto.
En un solo fin de semana se contabilizaron 32 pacientes sin cama, y en otra jornada la cifra llegó a 39. Según El Español, varios de ellos eran pacientes críticos atendidos en salas polivalentes u observación, sin los recursos específicos necesarios.
En mi experiencia como observador del sistema sanitario, este tipo de improvisación suele ser el síntoma más visible de una planificación fallida.
Hacinamiento, demoras y falta de personal sanitario
La saturación no solo se mide en cifras. Según Diario Sanitario, los profesionales denuncian hacinamiento, falta de privacidad y demoras de hasta 45 minutos en el triaje. A ello se suma la escasez de enfermería, celadores, personal de limpieza y seguridad, lo que ralentiza aún más los circuitos asistenciales.
Según MásQueAlba, el repunte de patologías respiratorias invernales y el colapso de la Atención Primaria agravan la situación, derivando más pacientes al hospital sin un refuerzo paralelo de medios.
Reivindicaciones sindicales frente a una crisis estructural
Los sindicatos coinciden en que el problema no es nuevo. Según En Castilla-La Mancha, reclaman incrementos urgentes de plantilla, especialmente en enfermería, y protocolos claros para gestionar la saturación.
Según Cadena SER, también exigen una planificación realista, capaz de anticipar los picos de demanda estacional y garantizar una atención digna. En mis intercambios con profesionales sanitarios, muchos subrayan que trabajar permanentemente al límite erosiona la calidad asistencial y aumenta el riesgo de errores.
La versión del SESCAM: aumento de demanda, no colapso
La administración regional mantiene una lectura distinta. Según El Digital de Albacete, el SESCAM niega la existencia de un colapso y habla de un aumento puntual de la demanda propio del invierno.
Este contraste de diagnósticos plantea una cuestión clave: ¿puede considerarse normal una situación que se repite cada año sin soluciones estructurales? La respuesta marcará el rumbo de la sanidad pública en Albacete en los próximos meses.