La semana de las Jornadas de Lucha de la Dignidad comenzó en Albacete con un tema crucial: la crisis energética y el fracking. La cita, organizada por las Marchas de la Dignidad, propone debates y foros sobre vivienda, renta básica, empleo y energía.
Este lunes, la doctora Margarita Mediavilla, física y profesora de la Universidad de Valladolid, inauguró el ciclo de actividades en el Ateneo Albacetense, advirtiendo sobre el inminente agotamiento de los combustibles fósiles y los efectos sociales de su gestión ineficiente.
A retener :
- La crisis energética marcará esta década según expertos como Margarita Mediavilla
- El fracking representa una solución contaminante y de bajo retorno energético
- Penalizar el autoconsumo beneficia a las grandes eléctricas, en perjuicio ciudadano
La advertencia científica sobre la escasez de gas y petróleo
Durante su intervención, Margarita Mediavilla alertó que “la humanidad enfrentará la escasez de gas y petróleo en esta misma década”. Según la experta, las reservas de hidrocarburos fáciles de extraer se están agotando, lo que nos deja frente a un desafío estructural sin respuestas eficaces hasta el momento. La científica lamenta que las alternativas actuales como el coche eléctrico o el hidrógeno no están siendo desarrolladas con la urgencia necesaria.
Además, la falta de soluciones reales aumenta la llamada pobreza energética, una situación que afecta a miles de familias españolas, especialmente desde la llegada de la crisis económica. Mediavilla critica abiertamente que se penalice el autoconsumo con placas solares: “Esto no es por escasez, sino por proteger los intereses de las grandes eléctricas”, sentencia.
“No hay voluntad política de cambiar el modelo energético. Se protege a unos pocos.”
Julio A.
El fracking como síntoma del agotamiento energético global
El fracking fue otro de los temas que marcó el inicio de estas jornadas. Mediavilla lo describió como “una pieza más del rompecabezas” que revela la decadencia de los hidrocarburos convencionales. Según explicó, esta técnica de extracción busca compensar la caída de reservas con métodos más agresivos y contaminantes, que además ofrecen un retorno energético menor.
Por la mañana, miembros de las Marchas del 22M instalaron mesas informativas en el centro de Albacete para acercar a los ciudadanos los riesgos del fracking. El objetivo era concienciar sobre las consecuencias ambientales de esta práctica y su vinculación con un modelo energético insostenible.
“El fracking no es la solución. Es una señal de alarma que muchos no quieren ver.”
José M.
Acciones ciudadanas durante las Jornadas de la Dignidad
Las actividades impulsadas por las Marchas de la Dignidad no se limitan a charlas. También incluyen acciones concretas que buscan:
- Promover el autoconsumo eléctrico responsable
- Visibilizar los efectos sociales del modelo energético actual
- Informar sobre el impacto del fracking
- Reivindicar un nuevo pacto energético sostenible
- Denunciar el papel de las grandes corporaciones eléctricas
Estas iniciativas surgen de una necesidad creciente de cambio estructural. La ciudadanía organizada está ganando espacio en el debate energético nacional, forzando a las instituciones a escuchar voces hasta ahora marginadas.
“Solo a través de la acción colectiva lograremos transformar la política energética.”
Julio A.
Hacia una política energética centrada en las personas
El debate energético ha dejado de ser una cuestión técnica para convertirse en un asunto de justicia social. Las Jornadas de la Dignidad están mostrando que muchas familias sufren una doble penalización: los efectos de la crisis económica y una estructura energética pensada para el beneficio de unos pocos. La penalización del autoconsumo, la pobreza energética y la apuesta por técnicas destructivas como el fracking exigen respuestas urgentes.
La ciudadanía ya no acepta ser una simple espectadora. Estas jornadas demuestran que hay una sociedad informada, activa y dispuesta a participar en la construcción de un nuevo modelo. Los próximos días continuarán con debates sobre vivienda, empleo y renta básica, completando así un panorama crítico de la realidad española.
En definitiva, la crisis energética no es solo una cuestión de recursos, sino también de valores y prioridades políticas. La sostenibilidad debe ir de la mano de la equidad.
Participa en los debates, difunde la información y defiende el derecho a una energía justa y sostenible. No delegues tu futuro.