La mañana del miércoles, la Avenida de España en Albacete fue escenario de una contundente protesta. Más de cien agricultores se concentraron para manifestar su rechazo a la subida descontrolada del precio de la electricidad. Convocados por ASAJA, UPA y la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental, los manifestantes expresaron su cansancio ante un sistema que los deja cada vez con menos margen de beneficio.
El motivo central de esta movilización fue el llamado “tarifazo”, una carga energética que amenaza directamente la viabilidad de sus explotaciones.
A retener :
- Los agricultores exigen tarifas eléctricas ajustadas a su consumo real
- La cuota de potencia ha subido un 1500% desde la liberalización del mercado
- El 66 % del precio de la luz corresponde a peajes e impuestos
- Las protestas se repitieron en varios puntos del país
- La rentabilidad del campo está en peligro por los altos costes energéticos
Un coste insostenible para el campo
Los regantes denuncian un modelo tarifario injusto. Aseguran que pagan durante todo el año por una potencia que solo usan en temporada de riego. Esta situación agrava la presión económica, ya que los costes fijos siguen aumentando mientras los precios de los productos agrícolas bajan. Según Francisco Belmonte, presidente de la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental, “cuanto menos riegas, más caro te sale”. Añade además que los agricultores pagan hoy “más del doble que hace seis años”.
El secretario regional de UPA, Julián Morcillo, expresó que el 66 % del recibo de la luz no depende del mercado, sino del gobierno. Impuestos y peajes suponen la mayor parte de la factura. “Los ganaderos y agricultores estamos tirando del país, pero cada día estamos peor”, lamenta Morcillo.
“Estamos al límite. Si esto sigue así, muchos dejarán de sembrar”
Paul B.
Protestas coordinadas en toda España
La movilización de Albacete fue parte de una protesta coordinada en diferentes puntos del país. Agricultores de distintas regiones salieron a las calles para exigir tarifas energéticas justas y sostenibles. A pesar de la diversidad geográfica, el mensaje fue unánime: el campo no puede asumir más incrementos.
Las asociaciones agrarias entregaron al subdelegado del Gobierno un documento con sus reivindicaciones. En él, detallaron la difícil situación que atraviesa el sector y advirtieron de posibles consecuencias si no se actúa con urgencia. “No podemos mantener las explotaciones con estos precios. Hay que decidir si seguimos sembrando y qué cultivos se pueden asumir”, explicaba Simon J., portavoz de ASAJA.
“Nos quieren llevar a la ruina. No podemos más con esta presión”
Carmen L.
Consecuencias directas para el futuro del campo
La situación actual afecta directamente a la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Cada subida de la luz se traduce en decisiones difíciles para los agricultores. Muchos deben elegir entre seguir cultivando o abandonar ciertas parcelas. Esta realidad amenaza la sostenibilidad del modelo agrícola tradicional.
Antes de concluir, es fundamental recordar algunas consecuencias inmediatas que ya se están observando en el campo albaceteño y en otras regiones.
- Disminución de superficies cultivadas por falta de rentabilidad
- Paralización de cultivos de regadío con altos consumos eléctricos
- Aumento del endeudamiento en explotaciones familiares
- Abandono progresivo de la actividad agraria
- Tensión creciente en el relevo generacional agrícola
Frente a este escenario, las organizaciones piden una reforma tarifaria adaptada al consumo real agrícola y políticas activas de apoyo al campo. Sin estas medidas, alertan que el modelo agroalimentario español podría verse seriamente comprometido.
En resumen, los agricultores de Albacete han levantado la voz contra un sistema eléctrico que consideran injusto y asfixiante. Su protesta no solo refleja un malestar económico, sino una llamada de socorro ante la amenaza real de desaparición de muchas explotaciones.